martes, 26 de marzo de 2013

LOS BENEFICIOS DE CAMINAR DESCALZOS


Probablemente todos hayamos escuchado alguna vez lo positivo que es estar en contacto directo con la tierra. De hecho, un ejercicio que funciona como fortificante natural es caminar descalzo. Esta es una práctica que no exige de un lugar especial para poder llevarse a cabo y trae muchos beneficios.
Andar descalzo es una buena costumbre que se va perdiendo con el tiempo. Como ya sabemos, los niños todavía no perdieron ese placer. Apenas pueden se quitan los zapatos y corren descalzos por toda la casa.
La planta del pie es una de las partes del cuerpo con más terminaciones nerviosas y está en comunicación directa con el resto del organismo. Por eso caminar descalzos estimula el funcionamiento de los distintos órganos y la circulación sanguínea.



Así es, aunque muchos no se hallan detenido a pensarlo, somos en realidad un circuito eléctrico biológico, y como todo circuito podemos sobre cargarnos en determinadas circunstancias, tanto por combustión interna como por energías externas artificiales o no.
El calzado es un gran invento de la civilización que pretende darnos protección del ambiente que nos rodea, pero también puede generarnos una sobre carga estática o energía remanente, proveniente de nuestros circuitos biológicos, por obstruir la famosa “descarga a tierra”, de los circuitos eléctricos artificiales.
¿Cual es en nuestro caso la descarga a tierra?
“Caminar descalzo”, es lo que nos permite eliminar esas remanencias energéticas, que desestabilizan nuestra salud, el contacto directo con la tierra y mucho mejor sobre la hierba húmeda, nos lleva a la auto regulación sistémica.
Los beneficios de esta interacción natural son en dolencias como:
  • dolores de cabeza
  • estreñimiento
  • des inflamación a nivel renal y genital
  • circulatorio, ej; varices.
  • disminución de excitabilidad nerviosa (estrés)
  • respiratorio, asma
  • problemas abdominales (de origen nervioso)
  • eliminación de toxinas
La técnica es muy simple y prácticamente ya está explicada, lo ideal es hacerlo todas las mañanas de ser posible sobre hierba mojada para mejor conducción, por un lapso de 10 a 15 minutos y antes de desayunar, para luego ducharse con agua tibia preferentemente.
Pero no es necesario tener un gran jardín ni un lugar cubierto de césped. Esta es una práctica que puede realizarse en cualquier habitación o pasillo. Lo importante es crear una oportunidad para que los pies respiren libremente. Si prefieren, las primeras veces, pueden caminar con las medias puestas para después sí, andar completamente descalzos.
Las reacciones a esperar dependen de cada organismo, pero por lo general es una eliminación de toxinas por estimulación natural de las funciones biológicas.
De estos beneficios se deduce que este tipo de estimulación produce una elevación de las defensas orgánicas.
Es aconsejable el uso de sandalias, para que los pies queden expuestos por más tiempo al entorno, lo que va a favorecer el intercambio energético natural, tratar de evitar calzado de suela aislante, en lo posible y acorde a la época del año.
Debemos respetar nuestro estado de salud individual realizando una consulta a un profesional idóneo, antes de incluir cualquier terapia por natural que parezca, así vamos a sumar hacia nuestra salud siempre.
Fuente: Viviendosanos.com y otramedicina.com

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